¿Eres presa fácil para los virus? Mantenlos alejados todo en invierno

El frío ya está aquí y con él, combinado con la contaminación, llega la deshidratación, la inflamación de las vías respiratorias y la fragilización de los senos, que provoca la transmisión de enfermedades víricas respiratorias como el resfriado o la gripe y acentúa cuadros de estrés y obesidad. 

En España desde la semana del 11 de diciembre estamos en plena epidemia de gripe, lo más duro lo está pasando la mitad norte de España, sobre todo Asturias.

La alimentación, una vez más, es clave para desafiar las bajas temperaturas y escapar de los procesos gripales.

Vamos a ver qué alimentos y si es necesario qué suplementos, mantendrán alejados los virus este invierno, no volverás a ser una presa fácil. 

No voy a extenderme demasiado en lo básico, pero no está de más recordarlo:

Consejos básicos:

1.- Reforzar los hábitos de higiene: En invierno, los virus que causan enfermedades respiratorias circulan con mayor frecuencia, por lo que la tasa de contagio aumenta al permanecer en ambientes cerrados y mal ventilados. Una de las recomendaciones básicas para mantenerte sano es lavarte las manos frecuentemente y taparnos la boca en el momento de estornudar o toser para evitar la propagación de los gérmenes. 

2.- Evitar cambios bruscos de temperatura: Entrar y salir de ambientes con climas extremos es perjudicial para la salud. Por eso, se debe tomar en cuenta que la temperatura de la vivienda o de la oficina debe estar en torno a los 22º C, y es aconsejable ventilar periódicamente los ambientes. 

3.- Reforzar el cuidado de la piel: Durante esta época del año, la dermis lucha contra los efectos del frío y los cambios bruscos de temperatura. Para afrontar estas variables es aconsejable hidratar, proteger y nutrirla, para evitar descamaciones y grietas. 

4.- Aumentar la ingesta de vitaminas: Para combatir los malos efectos del invierno es necesario aumentar la ingesta de alimentos que contengan vitaminas A, C Y D (cítricos y verduras de hoja verde). Recuerda que la vitamina A evita la resequedad del cutis y las grietas en los labios. Por su parte, la vitamina C ayuda a aumentar las defensas y a prevenir resfriados. 

5.- Cuidar el estado de ánimo: Los meses de frío representan para muchas personas tiempos de estrés y de tristeza. De hecho, algunas personas son diagnosticadas con el denominado Trastorno Afectivo Estacional. 

Por eso, es importante mantener una actitud y una disposición mental positiva. Por otro lado, resulta de gran ayuda descansar y dormir en un ambiente agradable y con temperatura adecuada. 

6.- Continúa haciendo deporte y actividad física: Practicar ejercicio ayudará a entrar en calor y combatir el frío. Por eso, es ideal programar actividades físicas adecuadas para la época del año, en espacios cubiertos y bien ventilados; además es aconsejable realizar una rutina de precalentamiento extensa y a conciencia. 

7.- Adecuar la indumentaria: Lo más práctico es vestirse en capas (técnica cebolla) para que te mantengas seco y caliente. Si el clima es muy frío, es recomendable vestir ropa térmica. No obstante, recuerda que el abuso de prendas demasiado cerradas o ceñidas impide una correcta transpiración. Os recomiendo el uso de un buen “haramaki” para proteger los riñones, aquí podéis comprarlo de algodón orgánico 100%: http://www.kokoro-japan.co.uk

 

¿Qué cambios debo hacer en la alimentación? 

Es fundamental que adecuemos nuestra alimentación siguiendo las estaciones y el clima, que últimamente no siempre no concuerda. 

Cada alimento tiene una función y al igual que no tiene sentido hincharnos a cocidos en verano no deberíamos abusar de las ensaladas o alimentos crudos ni bebidas frías en invierno. 

Disponemos de alimentos de temporada cuyas propiedades son prevenir y combatir enfermedades respiratorias, habituales en estas fechas, como frutas y verduras, con nutrientes que contribuyen a aumentar nuestras defensas en invierno. Así como alimentos con alto contenido calórico como las legumbres que nos van a ayudar a acumular energía y a mantener el calor corporal. 

  • Desterrar las ensaladas en la cena y sustituirlas por sopas, cremas o caldos caseros nos ayudarán a calentarnos, relajarnos y dormir mejor. Un buen caldo casero nos ayudará a combatir la gripe y a fluidificar las mucosidades. Para mí pocas cosas hay más reconfortantes que una buena sopa de miso, aquí os dejo una receta que además de detoxificante es desengrasante ;-) : sopa de miso.
  • Infusiones: Aumentar el consumo de bebidas calientes o templadas y reducir o eliminar las bebidas frías. Prueba con el té verde de 3 años "Kukicha" o "Bancha", te va a sorprender además de alcalinizar tu sangre. 

Alimentos estrella del invierno. 

· Cebolla y ajo omnipresentes en nuestra alimentación todo el año, son alimentos con propiedades antisépticas (eliminan microorganismos) y mucolíticas (favorecen la expulsión de moco) que previenen o ayudan en la recuperación de enfermedades respiratorias. Fortalecen a las mucosas (tejido suave y húmedo) y ayudan a combatir sinusitis, bronquitis y neumonía. 

· Jengibre. El jengibre, cada vez más conocido y apreciado en España, es quizás el mayor aliado contra el frío. Tiene propiedades antiinflamatorias y expectorantes, por lo que es recomendable su consumo frente a cualquier tipo de afección respiratoria, ya sea catarro, gripe o una simple inflamación de la garganta. 

· Zanahorias. La vitamina A es vital para mantener en buen estado la piel y mucosas (entre ellas, las que recubren el interior de los bronquios) y reducir el riesgo de enfermedades respiratorias. La zanahoria es el alimento ideal para obtener betacaroteno (antioxidante que en el intestino se transforma en vitamina A). 

· Acelgas, espinacas y endivias, también aportan betacaroteno y fibra, que nos va a ayuda a regularizar el tránsito intestinal) y folatos, es decir, derivados del ácido fólico que, entre otras cosas, colaboran en la formación de proteínas y ayudan en la regeneración de tejidos. 

· La familia de las coles no se queda atrás, ya que aporta numerosos antioxidantes (bloquean moléculas responsables de envejecimiento, llamadas radicales libres) que contribuyen al buen funcionamiento de las defensas, tales como vitamina C, betacaroteno, compuestos de azufre y antocianinas (sobre todo en la variedad morada). 

· Remolacha rica en hierro y vitamina C se convierte en la perfecta aliada contra la anemia. Aporta mucha energía y es muy recomendable para personas que sufren retención de líquidos y estreñimiento por su contenido en fibra. Y tiene una alta capacidad detoxificante por lo que resulta ideal en época de excesos. 

· Hinojo se utiliza para aliviar los gases que provocan las legumbres añadiéndolo en la cocción y para resolver otros problemas digestivos, tales como la acidez, la distensión abdominal, la indigestión y la inapetencia. Y también es muy recomendada y usada en infusiones para enfermedades respiratorias como la tos. 

· Cítricos: naranja, mandarina, pomelo, limón, lima,… constituyen la primera fuente de vitamina C tan necesario para regeneración de tejidos, eliminar radicales libres y estimular las defensas del organismo. 

· Sopas y Caldos: Como os decía anteriormente este alimento ayuda al organismo a mantener una temperatura adecuada y además hidratan. incorporando arroz, lentejas y alubias, nos darán un plato de proteína completo, además de aportar calor interior.

NO abuses de los dulces típicos de Navidad, los excesos se pagan ;-) 

10 suplementos a explorar.  

Lo ideal sería conseguir todos los nutrientes a través de la alimentación, pero somos conscientes de que muchas veces no se logra. La suplementación nos ayuda a lograrlo de manera más rápida y controlada. Aunque hay muchísimos más os dejo estos diez por si queréis probar alguno:

  • Astrágalo.- Además de la equinácea, existen otros refuerzos inmunes muy efectivos a base de hierbas que no son tan conocidos. Uno de estos es el Astragalus membranaceus, se encuentra entre las hierbas más importantes de la medicina tradicional china.

Además de ser un refuerzo del sistema inmunitario, sus beneficios incluyen una potente acción antiinflamatoria y antioxidante, protección cardiovascular y reducción del cortisol (la hormona del estrés del cuerpo).

  • Propóleos.- Se trata de una sustancia utilizada por las abejas para proteger las colmenas de posibles infecciones. Es un antibiótico natural. Se recomienda para procesos infecciosos e inflamatorios de vías respiratorias, como antibiótico general y como cicatrizante. 
  • Reishi.- Es un tipo de hongo japonés que suele utilizarse como inmunomodulador. Se puede usar para procesos gripales, como preventivo o para infecciones de vías respiratorias. También es antihistamínico y antialérgico. 
  • Shiitake.- Hongo japonés con propiedades inmunomoduladoras como el reishi. Es adaptógeno, lo que nos aporta vitalidad y bienestar frente a situaciones de estrés. Se recomienda en pacientes con alteraciones cardiacas o metabólicas.
  • Uña De Gato.- Es otra planta inmunomoduladora. Habitualmente se utiliza en problemas infecciosos y víricos. También es una planta antialérgica. Y como complemento a estas propiedades y para diferenciarlo de otras se utiliza por sus propiedades antiinflamatorias y antirreumáticas.
  • Yin Chiao.- Remedio de la medicina tradicional china para combatir resfriados, gripe, fiebre, dolor de garganta,... lo único que hay que tomarlo el primer día que aparecen los síntomas y mantenerlo al menos el segundo y el tercero.  
  • Chyawanprash.- Se trata de un elixir o conjunto de plantas perteneciente a la medicina ayurvédica. Está compuesto por más de plantas, raíces, minerales, frutas. La sinergia de sus plantas favorece la acción inmunológica, especialmente indicado para procesos de vías altas. 
  •  Miel De Manuka.- Es un tipo de miel procedente del néctar del árbol de té, originario de Nueva Zelanda. Posee un gran poder antibacteriano (a mayor metilglioxal MG mayor es su potencial antibacteriano). Es utilizada como antiinflamatorio, ya sea por vía externa o interna. Afecciones de piel. Problemas digestivos como ulceras, gastritis, reflujo o digestiones pesadas. 
  • Vitamina C.- Es una vitamina hidrosoluble conocida también como ácido ascórbico. Entre sus principales funciones podemos destacar el aumento de leucocitos, la producción de interferón y la actividad de los anticuerpos. 

Alimentos ricos en vitamina C: açai, acerola, camu camu, fresa, frambuesa, grosella negra, kiwi, coles de Bruselas, brócoli, perejil, hojas verdes oscuras: algas, kale, brotes de mostaza, brotes de nabo, berros, acelgas, espinacas,…, pimientos y los siempre conocidos cítricos: pomelo, limón, lima, mandarina, naranja. 

  •  Zinc.- Se trata de un mineral, o mejor dicho un oligoelemento esencial para nuestro sistema inmunológico. Los suplementos de zinc nos ayudarán a reducir la duración y severidad de los síntomas del resfriado y otras afecciones víricas. También estimula la función del timo y de los leucocitos.

Alimentos ricos en Zinc: semillas de calabaza, ajo, germen de trigo, etc. 

A partir de ahora, qué ningún virus te estropee estas fiestas! ;-)

Ana B. González. Spiraldia, Making Health Happen.

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