Rompe con el miedo, avanza!

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¿Miedo al fracaso? ¿A que te despidan? ¿A dar un siguiente paso? ¿Sin fuerza o valor suficiente para tomar esa decisión? ¿Ansiedad? ¿Preocupación? ¿Inseguridad?

Yo también he estado ahí y desconocía que mi alimentación me estaba aún debilitando más.

Cada emoción está relacionada con un órgano. En este caso el miedo se relaciona con los riñones. El riñón es el color azul, el elemento agua y su emoción positiva es la Fuerza de Voluntad y la negativa el Miedo.

El riñón está asociado al sentido del oído, a los huesos, los dientes, el sistema nervioso, el cabello, los órganos reproductivos, el tejido neurológico y el cerebro.

Es decir, si hay deficiencia de los riñones, habrá disminución de la audición, sordera, debilidad ósea, artrosis, caída de pelo, calvicie, caída de dientes, envejecimiento prematuro, esterilidad, etc… Si el problema en el riñón es grave puede llevarnos a estados de pánico, gráficamente podemos verlo cuando la situación es extrema y hace a una persona orinar incontrolablemente. En los niños, este hecho también puede manifestarse orinándose en la cama, lo que los psicólogos han vinculado a la inseguridad y la ansiedad.A nivel más emocional, un exceso de responsabilidad, perfeccionismo, exceso de trabajo físico o psíquico, excesos sexuales o cualquier otro tipo de exceso también va a contribuir a disminuir la energía del riñón y, por tanto, nuestra vitalidad. La ansiedad a largo plazo debido a la preocupación por el futuro puede agotar los riñones y debilitarnos en exceso.

El miedo nos mantiene vivos, nos hace reaccionar ante un peligro. Por lo que no todo es negativo en esta emoción, pero no podemos dejar que crezca y nos supere dejando paso al negativismo, a la ansiedad, el pesimismo, la falta de ganas de seguir luchando, de seguirlo intentando,…

Por lo que es vital ponernos manos a la obra y prestar atención a lo que ingerimos, tanto comida como bebida, ya que un exceso de líquidos puede agotar los riñones al tenerlos todo el día filtrando y hacer que eliminemos minerales esenciales para el buen funcionamiento del organismo. En la consulta ayudo a equilibrar la alimentación para fortalecer todos nuestros órganos.

azuki
azuki

Un alimento que refuerza mucho los riñones son las adzukis o azukis, una judía pinta pequeñita en forma de riñón que os recomiendo introduzcáis en vuestra alimentación. La encontraréis en herbolarios o súper/tiendas ecológicas. A la vez que tratar de reducir la ingesta de patata, tomate, pimiento y berenjena. Si, si, del tomate también ;-)

haramaki
haramaki

También os recomiendo aportéis calor a los riñones, cuidéis esta zona procurando no tenerla al aire o expuesta a corrientes de aire. Una manera de cuidarla es con un haramaki. No os asustéis! Os explico. Como nos cuenta en la tienda on-line haramaki-kosoto, “la palabra haramaki proviene directamente de su traducción del japonés: El HARA es el centro del cuerpo (la barriga, el vientre, el abdomen) y MAKI significa envolver.

Un haramaki es una prenda tubular que se coloca alrededor del vientre y que los japoneses conocen muy bien y han utilizado durante siglos.

Históricamente la palabra haramaki hacía referencia a una antigua armadura samurái. Con el tiempo se convirtió en una prenda que se coloca alrededor del vientre como protección (igual que la faja que se utiliza en varias indumentarias tradicionales de España, por ejemplo, la de los castellers en Cataluña).”

Es muy cómodo y ahora que ya empieza a entrar el frío nos viene estupendamente. Los hay de muchos colores, tallas, para embarazadas, niños,… Yo me lo compré en esta otra web: http://www.kokoro-japan.co.uk/ que los vende hechos con casi el 100% de algodón orgánico, es estupendo, antes de que aparecieran estas otras webs en España: http://haramaki-kosoto.com/ y esta otra en catalán: http://haramakimeu.cat/.

Regalaros uno o un par para tener de recambio y no dejéis que nada os pare! Cuidar vuestros riñones. Y siempre hacia adelante!!!

Cualquier consulta ya sabéis donde encontrarme:  nutricionconana@spiraldia.com

Ana B. González. Salud y Nutrición. Noviembre 2015.