Un lujo verde en nuestra despensa: Kale.

Por primera vez en la historia de mi familia y en la de un pequeño y tranquilo pueblo burgalés donde mis padres pasan grandes temporadas, hemos recogido kale, o col rizada que creo que así se llama aquí.

La conocí la temporada que pasé cerca de Boston, casi la comía a diario. Y aquí, en Madrid, me era muy difícil de encontrar y más que fuera ecológica. Así es que gracias a The Kale Project pude hacerme con unas cuantas semillas de curly kale o kale rizada y como es una verdura fuerte y de frío, Burgos se convirtió en un terreno ideal. Mis padres también han puesto mucho de su parte para hacer crecer de manera ecológica esta estupenda y poderosa verdura y voilà! Está riquísima y nos estamos hinchando a kale en batidos verdes con súper-alimentos (smoothies con superfoods), en ensaladas y hoy que no tenía muchas ganas de dedicar tiempo a la cocina, he preparado un salteado corto de verduras y me he comido una riquísima ensalada templada de pasta de espelta con alga arame y kale entre otras estupendas verduras.

La kale para que los que no la conozcáis mucho deciros que ya tiene hasta un día dedicado a ella, el primer miércoles de octubre se celebra el National Kale Day.

Y no es para menos, y aunque también tiene sus detractores, yo me quedo con sus estupendas propiedades y sus alto contenido en calcio, hierro, fibra y vitamina C, A, K y B6. Es depurativa y hasta antiinflamatoria, y tiene propiedades anticancerígenas y podría seguir...

 

Por ejemplo 100 gramos de Kale contiene:

Vitamina A         15376IU    308%  CDR

Vitamina C         120mg     200%  CDR

Vitamina K        817mcg    1021%  CDR

Vitamina B6       0.3 mg      14%  CDR

Calcio                   135mg      14%  CDR

Hierro                    1.7mg        9%  CDR

Magnesio           34.0mg       8%  CDR

Fósforo               56.0mg       6% CDR

CDR: Cantidad Diaria Recomendada

Os animo a buscarla y a probarla! O contactarme, mis padres estarán encantados de que la degustéis ;-)

Ah, no la cocinéis más de 5 minutos o perderá sus propiedades, un hervor de 2 minutos es más que suficiente.

Ana B. González de la Horra.Nutricionista. Salud y Nutrición Responsable. Agosto 2015.